En la famosa Av. Quito mientras
el semáforo está en rojo, pasan innumerables acontecimientos, pero lo que más
llama mi atención son las señoras paradas en las esquinas con mini falda,
blusas escotadas y zapatos con tacos mal trechos. Sus cuerpos ya no son los de
jovencitas con medias perfectas, su piel desgastada con el pasar de los años
expresa con arrugas la mala calidad de vida que han llevado estas mujeres. Al
cruzar por alado de ellas, me detengo en su rostro para darme cuenta que su
maquillaje lleva días sin ser retocado, el delineador negro bajo sus pupilas
esta desparramado y aparentan ojeras. No sonríen, escupen en la acera, hablan
en entre ellas y no ocurre nada más durante un buen tiempo.
Un viejo de unos 45 años o más le
toca la espalda a una de las prostitutas, ella voltea a verlo, hablan y se
meten en un zaguán. Las demás esperan afuera que un cliente les caiga, pero sin
ningún ánimo de parecer coquetas o interesantes…
La gente del sector no se detiene
a mirar lo que ocurre, todos preocupados en vender sus productos, cruzar rápido
la calle, coger bien su cartera o la mano de sus hijos… y mientras tanto estas
mujeres ni regresan a ver el semáforo, para ellas el tiempo pasa muy lento y el
sol les cobra factura, pues llenas de sudor siguen paradas en el mismo lugar
sin intención de moverse. Los hombres
que cruzan por ahí, ni se inmutan en pasar su morbosa mirada por los cuerpos de
estas trabajadoras, ya que los años no han pasado en vano y dejan rastros en
sus corazones de piedra.
El semáforo cambia a verde, los
amantes salen del zaguán sin despedirse y sin una sonrisa en el rostro, el
hombre le entrega un par de monedas y yo pienso: “qué barato es comprar amor
por aquí”.
Noelia Córdova Ordóñez






Es impresionante como estas mujeres madrugan a pararse en plena Plaza Vitoria, donde se roba a vista y paciencia de todos. La profesión más antigua del mundo parece ser también la peor pagada en este caso, por unos cuantos dólares dar amor sin sentirlo.
ResponderEliminarLa situación económica esta difícil y se lo difícil q es encontrar trabajo, pero siempre existen mejor opciones para conseguir dinero. Lamentablemente hay quienes buscan la manera mas fácil pero a la vez mas dura. Muy buena crónica cuenta la realidad.
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