
El semáforo es el puesto de trabajo para miles vendedores informales. Según la Dirección de Aseo Urbano y Rural y Mercados del Municipio de Guayaquil, en las calles de la urbe existen entre más de 1.500 y 1.800 comerciantes informales.
Miguel Matute es uno de ellos, que todos los días acude a trabajar a la Avenida Las Monjas y Víctor Emilio Estrada, el comenta que vende desde frutas, gafas, carteras, cargadores de celular para carros, relojes, todo que sea de gran necesidad para las personas que transcurren por ahí.
También dice que `lo que más se me vende son las frutas, grosellas, mango y cargadores de celular porque al conductor en el momento que se enciende el semáforo siente la necesidad de adquirir cualquier elemento que vendo´´.
La mayoría de los vendedores informales, se encuentran por las principales calles del puerto principal como el sector céntrico de Guayaquil, la bahía, el mercado Central y Sur; la avenida Machala, Pedro Pablo Gómez, Urdesa, Avenida Las Américas, Parque Victoria (Quito entre 10 de Agosto y Clemente Ballén), Atarazana; entre otras calles.
Miguel al igual que demás vendedores ambulantes, acuden a las calles a vender porque esa es su única opción, en lo que pueden trabajar para llevar el pan de cada día a sus hogares.